¿Qué altura de olas necesitas para surfear?
Una de las preguntas más habituales que recibimos en nuestra escuela de surf en Mundaka es : ¿con cuánta ola puedo surfear? Y muchas veces os sorprende la, pero es que la realidad es que depende.
No solo de la altura, sino de la forma, la potencia, el fondo y, sobre todo, de tu experiencia surfeando y confianza en el agua.
Hoy queremos explicaros todo lo que hay que saber para elegir las condiciones adecuadas según tu experiencia, con los ojos puestos en uno de los mejores spots del mundo y que hace que miles de surfistas nos elijan: la ola izquierda de Mundaka.
La altura de ola no lo es todo
Cuando hablamos de olas, la altura es solo una pequeña parte del problema. Una ola de un metro en una playa arenosa con fondo suave es completamente diferente a una ola de un metro sobre una barra de roca. La primera puede ser perfecta para un principiante; la segunda, peligrosa incluso para alguien con experiencia.
Los factores que determinan si una ola es surfeable para ti son:
| Factor | Qué significa |
|---|---|
| Altura | La medida más visible, pero no la única que importa. Se mide desde la base hasta el labio. |
| Periodo | Segundos entre olas. A más periodo, más energía y potencia. Olas con periodos cortos (6-8 s) son más manejables para principiantes. |
| Forma | Una ola que rompe progresivamente de punta a punta ofrece mucha más pared que una que cierra de golpe. |
| Viento | El viento offshore (de tierra al mar) limpia la cara de la ola y la hace surfeable. El onshore la destroza. |
| Fondo | Arena, piedra o roca cambian completamente el peligro de una caída. En Mundaka, el fondo de arena crea olas perfectas pero exige respeto. |
¿Qué altura de ola necesita cada nivel?
Nivel iniciación: tus primeras olas
Si estás empezando, lo mejor que puede pasar en tu primer día de surf, es que el mar esté pequeño, haya olas de espuma y tengas a un monitor siempre a tu lado. Las olas de entre 30 y 60 centímetros en su fase de «rompiente» son perfectas para aprender a levantarse, encontrar el equilibrio y entender el movimiento de la tabla bajo tus pies. Pero no olvides que el surf también se practica en la arena, no te saltes esa fase.
Los primeros días de surf no buscamos pared, sino impulso suave y previsible que nos de confianza. En nuestras clases de surf de inciación nuestro objetivo es que el surfero novel sienta la ola moverse bajo la tabla y aprenda a convertir ese impulso en movimiento controlado. Con olas pequeñas los errores se pagan menos y la progresión es exponencialmente más rápida.
Como consejo, si es tu primera vez, evita salir con más de medio metro de ola aunque te parezca poco. Una ola pequeña bien surfada vale más que diez caídas en ola grande. El miedo y el cansancio son los mayores enemigos del aprendizaje.
Nivel intermedio: olas de hasta 1,2 m
Con unas 20-30 horas encima de la tabla, el surfero está listo para olas verdes: esas que no han roto todavía y ofrecen una pared limpia donde ejecutar giros, bottom turns y trabajar la lectura del oleaje. Entre 60 centímetros y un metro y medio la ola ofrece suficiente energía para practicar maniobras sin resultar excesivamente exigente físicamente.
Es en este rango donde se produce la mayor parte del aprendizaje técnico. La ola tiene potencia para sentir la velocidad, pero es lo suficientemente pequeña para no generar tensión innecesaria. Las playas de Mundaka ofrecen condiciones intermedias con frecuencia durante el otoño y la primavera.
Nivel avanzado: potencia y precisión en olas de hasta 2,5 m
A partir de metro y medio, las olas cambian de carácter. La energía es mucho mayor, el tiempo de reacción se reduce y la lectura del mar se vuelve imprescindible. Para surferear bien en este rango es necesario tener automatizados los movimientos básicos y haber desarrollado una buena condición física.
Las olas de 2 metros bien formadas son el campo de entrenamiento de los surferos que compiten o quieren alcanzar un nivel de rendimiento alto. En el País Vasco, sobretodo en nuestra zona, tenemos este tipo de condiciones entre octubre y marzo, con los swells del Atlántico Norte cargando el Cantábrico.
¿Por qué es tan conocida la ola de Mundaka?
Mundaka es uno de los mejores lefts del mundo. En condiciones óptimas, con swell del noroeste de 2 a 4 metros y viento sur, esta ola rompe sobre una barra de arena formada en la desembocadura del río Oka y puede ofrecer tubos de hasta 200 metros de recorrido. Es el referente al que apuntan todos los surferos que entrenan aquí, poder disfrutarla al menos una vez.
Nivel experto: la ola de Mundaka en su plenitud (2 – 6+ m)
Mundaka no es una ola para principiantes ni para curiosos.
Cuando el swell llega con fuerza, la barra activa y el left empieza a romper en toda su extensión, estamos hablando de una de las olas más exigentes de Europa. La rapidez con la que se forma el tubo, la potencia del labio y la necesidad de remada intensa hacen que solo los surferos con años de experiencia en ola grande puedan disfrutarla con seguridad.
Dicho esto, incluso Mundaka días para todos los niveles y en Mundaka Barra Surf sabemos disfrutarlos. En condiciones de 1 a 1,5 metros y marejadilla, la ola mantiene su forma característica y resulta accesible para surferos avanzados que quieran familiarizarse con el spot antes de enfrentarse a ella en sus mejores días.
¿Cómo se qué condiciones hay antes de entrar al agua?
Saber interpretar los partes de surf es una habilidad tan importante como la técnica de incio. Antes de coger la tabla, consulta el periodo del swell (a mayor periodo, más potencia), la dirección del viento y el coeficiente de marea. En Mundaka, la ola funciona especialmente bien con marea media-alta: con la marea baja la barra queda muy expuesta y la ola se vuelve peligrosa incluso para expertos.
Las apps especializadas como Windguru, son herramientas útiles, pero nada sustituye a la observación directa desde tierra durante al menos 15 minutos antes de entrar. Observa la zona, los intervalos entre series, dónde rompe la ola y cómo se comportan los surferos que ya están en el agua.
El mejor consejo que te podemos dar, es que si acabas de llegar al pueblo o a la playa y no has surfado aquí antes, pide consejo. Los locales conocen cada rincón de esta y otras olas, y, si les tratas con respeto, son los mejores guías que puedes encontrar.